Real Madrid 77-87 Panathinaikos: el Madrid se estrella contra el muro griego cediendo su invicto en casa

Facundo Campazzo, durante el Real Madrid - Panathinaikos. (EFE)
  • El equipo griego es el primer equipo en ganar en el Movistar Arena esta temporada
  • Los de Scariolo intentaron la remontada en varias ocasiones

El Movistar Arena, hasta ahora un fortín inquebrantable esta temporada, fue testigo de la primera derrota blanca en casa ante un Panathinaikos que jugó con autoridad desde el primer segundo. El Real Madrid, superado en intensidad y claridad táctica, nunca encontró el ritmo adecuado para competir contra un rival que dominó todos los registros del partido. El 77-87 final refleja una superioridad griega incuestionable y deja a un Madrid que vuelve a caer por debajo del 50% de victorias en la Euroliga.

El manual de inicio del Panathinaikos

El Panathinaikos mostró desde el salto inicial que había viajado a Madrid para algo grande. Su primera parte fue un manual de cómo silenciar un pabellón rival. Sloukas ofreció un recital de dirección (15 puntos y siete asistencias), TJ Shorts firmó su actuación más completa de verde (19 puntos y 6 asistencias) y Kenneth Faried, recién llegado y con casi 36 años, impuso su físico incluso ante el gigante Tavares (16 puntos y 8 asistencias). Sin pérdidas en toda la primera parte y con un acierto exterior constante, rompieron el partido con un 38-52 al descanso que reflejaba su superioridad absoluta.

El Madrid, por su parte, navegó sin brújula. Solo Andrés Feliz (7/9 en tiros, 16 puntos) sostuvo al equipo en los primeros compases, sumado a algunas penetraciones agresivas de Theo Maledon y un mate espectacular que levantó al público.

El Madrid nunca se rinde e intenta la remontada

El tercer cuarto ofreció un atisbo de esperanza. El tándem Feliz–Maledon conectó, la grada apretó y el Madrid llegó a ponerse a 11 puntos (59-73). Pero cada intento de rebelión encontraba la misma respuesta: Sloukas clavando canastas de clase mundial o Shorts ganando duelos directos, incluso ante Lyles, que no logró frenarle en ningún emparejamiento.

El último cuarto confirmó la tendencia: Panathinaikos era el dueño del partido. Juancho Hernangómez, brillante en defensa (11 rebotes), anotó un triple clave a falta de dos minutos.

El marcador final, 77-87, no solo certifica la primera caída blanca en casa, sino que expone la necesidad de ajustes urgentes en el conjunto de Scariolo. La derrota deja una sensación clara: los griegos llegan lanzados hacia la parte alta de la Euroliga y el conjunto blanco deberá reencontrarse consigo mismo si quiere volver a dictar el ritmo en la competición.

Kenneth Faried, jugador del Panathinaikos. (EFE)

Kenneth Faried, jugador del Panthinaikos. (EFE)

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