Vinicius baila y el Real Madrid respira: victoria ante el Benfica y pase a octavos

Vinicius celebrando el gol ante el Benfica. (Foto: Europa Press)

El Real Madrid ya está en octavos de final de la UEFA Champions League tras derrotar 2-1 al SL Benfica en una noche con nervios, sustos y un final que acabó en baile. Literalmente.

Álvaro Arbeloa vio cómo su equipo empezó dormido, reaccionó rápido al golpe y terminó encontrando la tranquilidad gracias a un Vinícius Júnior que volvió a sonreír… y a hacer sonreír al Santiago Bernabéu.

Un inicio doloroso

La grada visitante se hizo notar desde el primer minuto. Los aficionados del SL Benfica no dejaron de silbar cada balón que tocaba Vinícius Júnior, intentando sacar al brasileño del partido.

Y durante un rato lo consiguieron. El Madrid salió frío, impreciso y sin tensión. El Benfica lo aprovechó: una mala acción defensiva terminó con un remate inicial que obligó a intervenir a Thibaut Courtois, pero el rechace cayó en los pies de Rafa Silva, que no perdonó. 0-1 y la eliminatoria se igualaba.

Dos minutos de fiesta… nada más

La alegría portuguesa duró exactamente lo que tarda el Bernabéu en despertar. Apenas dos minutos después, apareció la conexión que más daño hizo al Benfica durante la noche: pase atrás de Federico Valverde y un latigazo brutal de Aurélien Tchouaméni desde la frontal.

Imposible para Anatoliy Trubin. El disparo recordó inevitablemente a los clásicos cañonazos del legendario Toni Kroos: seco, preciso y directo a la red.
1-1 y el Madrid volvía a respirar.

El susto de la noche

El partido cambió de tono en la segunda parte con una acción que dejó helado al estadio. Un choque muy duro entre Eduardo Camavinga y Raúl Asencio terminó con el canario cayendo violentamente al suelo. El defensa tuvo que salir en camilla y con collarín, en medio de un silencio inquietante en el Bernabéu. La imagen preocupó a todos.

Courtois, el salvavidas de siempre

Mientras el Madrid buscaba recuperar el control, el Benfica siguió encontrando espacios. Y ahí apareció el guardián habitual. Thibaut Courtois volvió a sacar uno de esos guantes imposibles que parecen rutina para él. Una parada monumental evitó el segundo gol portugués y mantuvo al Madrid con vida. Una más. Y ya van muchas.

Y entonces llegó el baile

Cuando el partido empezaba a ponerse incómodo y el Bernabéu miraba el reloj con preocupación, apareció el hombre que más ruido había generado durante toda la noche. Otra vez Federico Valverde encontró el pase perfecto al espacio.

Vinícius Júnior controló, encaró a la defensa, se metió en el área y definió con clase al palo largo. Gol. Y baile. El brasileño se fue al córner a celebrar con su ya clásico festejo mientras el Bernabéu explotaba de alivio. 2-1 y eliminatoria cerrada.

Con el pitido final, el Real Madrid selló su pase a los octavos de final, donde le espera un desafío mayúsculo: el ganador del duelo entre Manchester City y Sporting CP.

Álvaro Arbeloa, durante el Real Madrid – Benfica. (Foto: Europa Press)

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