Golpe durísimo para el Real Madrid en LaLiga. El equipo blanco cayó 0-1 ante el Getafe CF en el Santiago Bernabéu en un partido frustrante que terminó con nervios, expulsiones y un ambiente cada vez más tenso en la grada.
El conjunto de Álvaro Arbeloa se estrelló contra el muro azulón y contra un golazo que terminó siendo definitivo. Una derrota que deja al Madrid a cuatro puntos del líder, el FC Barcelona, y con sensaciones preocupantes.
Satriano silencia el Bernabéu
El encuentro arrancó con un Madrid dominante pero sin claridad. El Getafe esperaba su momento… y lo encontró.
En el minuto 38, tras una disputa en la frontal, el balón cayó a los pies de Martín Satriano. El delantero uruguayo no lo pensó: volea perfecta y balón directo a la escuadra de Thibaut Courtois. Golazo. 0-1 y el Bernabéu se quedó en silencio.
Un Madrid sin soluciones
El equipo blanco reaccionó con más corazón que fútbol. Lo intentó sobre todo Vinícius Júnior, que volvió a ser el jugador más insistente, pero siempre rodeado por varias camisetas azulonas.
El Getafe CF de José Bordalás hizo lo que mejor sabe: defender con orden, competir cada balón y desesperar al rival.
El tramo final fue un ejercicio de resistencia del Getafe y de frustración del Madrid. Las amarillas empezaron a caer: Dean Huijsen y Álvaro Carreras vieron tarjeta y no podrán jugar el próximo partido.
Pero lo más llamativo llegó en el tiempo añadido. Franco Mastantuono fue expulsado con roja directa por protestar al árbitro. Según el acta, sus palabras fueron claras: “Vaya vergüenza, vaya puta vergüenza”.
Tras el partido, Álvaro Arbeloa asumió toda la responsabilidad de la derrota. El técnico dejó claro que el equipo debe mejorar, pero también defendió la actitud de sus jugadores: el Madrid tuvo ocasiones y mereció al menos un gol.
Eso sí, evitó excusas. Ni las bajas de Kylian Mbappé y Jude Bellingham, ni el rival, ni el árbitro. Solo trabajo.
Mientras tanto, el Bernabéu se marchó con una sensación incómoda: la de que el margen de error se ha terminado.

