El derbi entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid volvió a demostrar por qué es uno de los partidos más intensos del fútbol español. Bajo la mirada simbólica de la Fuente de Cibeles, el encuentro tuvo de todo, pero acabo dando los tres puntos a los de Álvaro Arbeloa.
Esto va de golpes y respuestas
El partido arrancó con aviso de Fede Valverde, pero fue el Atlético quien golpeó primero. Ademola Lookman aprovechó un error defensivo de Dani Carvajal para abrir el marcador.
El Madrid reaccionó tras un penalti sobre Brahim Díaz, que transformó Vinicius Jr. para igualar el choque. Poco después, Valverde volvió a aparecer para culminar la remontada con el 2-1, confirmando su papel protagonista… hasta que el partido dio un giro inesperado.
La roja a Valverde y el giro final
Cuando el Real Madrid parecía tener el control, llegó la acción que lo cambió todo: Fede Valverde vio la tarjeta roja, dejando a su equipo con uno menos en el tramo decisivo.
El Atlético aprovechó el contexto y no perdonó. Nahuel Molina, recién salido del banquillo, firmó un auténtico golazo con un disparo imparable para Andriy Lunin. Un final de partido marcado por la tensión, la inferioridad numérica blanca y el empuje rojiblanco.

